Grupo de soporte emocional
Fundació Hospitalàries impulsa el Programa Transversal de Atención a Familias (PAF), un modelo estructurado de acompañamiento a familiares de personas con problemas de salud mental. Mediante un itinerario progresivo que integra psicoeducación, soporte emocional y terapia multifamiliar, ofrece una atención coordinada a sus necesidades de información, capacitación y apoyo. Implantado en L’Hospitalet, Sant Boi y Granollers, ha atendido a más de 240 familiares, con elevados niveles de satisfacción y utilidad percibida.
El Programa Transversal de Atención a Familias (PAF) se puso en marcha en 2021 y se ha desplegado progresivamente en los territorios de L’Hospitalet, Sant Boi y Granollers. Se trata de un modelo transversal e interdisciplinar que integra profesionales de distintos dispositivos y ámbitos de intervención para ofrecer una atención coordinada a las familias de personas atendidas en la red de salud mental.
Los principales grupos de interés del programa son: (1) las familias de los usuarios de la red de salud mental, (2) las personas usuarias, (3) los profesionales, (4) las asociaciones de familiares y (5) la comunidad. El concepto de familia incluye tanto a familiares directos como a otras personas que desempeñan un papel relevante en el cuidado y apoyo de la persona usuaria.
A partir del análisis realizado, se definieron los siguientes objetivos:
● Proporcionar información rigurosa y herramientas prácticas para mejorar el acompañamiento familiar.
● Favorecer el afrontamiento emocional y el autocuidado de las personas cuidadoras.
● Mejorar las relaciones familiares y la comunicación entre los diferentes miembros del sistema familiar.
● Potenciar las capacidades de apoyo mutuo entre familias.
● Incrementar la participación comunitaria y el conocimiento de los recursos disponibles.
● Favorecer la coordinación entre dispositivos y profesionales de salud mental.
● Contribuir al modelo de recuperación mediante una mayor implicación de las familias en el proceso terapéutico.
El programa establece un itinerario progresivo de acompañamiento compuesto por tres intervenciones complementarias.
El itinerario incorpora además la colaboración con asociaciones de familiares y recursos comunitarios, con el objetivo de facilitar la continuidad del apoyo más allá de la intervención profesional y reforzar las redes de ayuda mutua existentes en el territorio.
La implantación del programa ha contado con la participación de profesionales de psicología, trabajo social, terapia ocupacional, enfermería y educación social. Asimismo, incorpora mecanismos de evaluación continuada para analizar la participación, la asistencia, la satisfacción, la utilidad percibida y diferentes variables relacionadas con la sobrecarga del cuidador y el funcionamiento familiar, permitiendo introducir mejoras de forma progresiva.
Las familias constituyen uno de los principales apoyos de las personas con problemas de salud mental y desempeñan un papel determinante en los procesos de recuperación, inclusión social y mantenimiento de la estabilidad clínica.
Sin embargo, la atención dirigida a las familias se desarrollaba de forma poco estructurada, con intervenciones puntuales y escasamente coordinadas entre servicios, lo que dificultaba ofrecer una respuesta integral a sus necesidades de información, apoyo emocional y capacitación. A esta realidad se añadía la creciente orientación de los servicios de salud mental hacia modelos comunitarios y centrados en la recuperación, que reconocen a las familias como agentes activos del proceso terapéutico.
Este cambio de paradigma evidenció la necesidad de disponer de un modelo estructurado que permitiera acompañar a las familias de forma continuada, fortalecer sus competencias, reducir su sobrecarga emocional y favorecer su participación en la red comunitaria de apoyo.
El programa surge para dar respuesta a necesidades relacionadas con el acceso a información rigurosa sobre salud mental, el afrontamiento emocional y el autocuidado de las personas cuidadoras, la mejora de las relaciones familiares, el apoyo mutuo entre familias, la participación comunitaria y la coordinación entre dispositivos y profesionales de salud mental.
Satisfacción clientes. Las valoraciones de los participantes muestran niveles elevados de satisfacción y utilidad percibida. En el grupo psicoeducativo, la satisfacción alcanzó 4,9/5 y la utilidad percibida 8,5/10. En el grupo de soporte emocional, la satisfacción media fue de 9,78/10 y la utilidad percibida de 8,78/10. El 100 % de los participantes valoró positivamente la conducción del grupo y afirmó que la actividad había cumplido sus expectativas. En el grupo de terapia multifamiliar, la satisfacción fue de 9,68/10 en 2024 y de 8/10 en 2025, mientras que la utilidad percibida fue de 8,14/10 y de 8,72/10 respectivamente.
Mayor compromiso de los trabajadores (engagement). La creación de un itinerario transversal ha favorecido la coordinación entre dispositivos, el trabajo interdisciplinario y el intercambio de conocimiento entre profesionales de diferentes especialidades y territorios. La implantación del programa ha consolidado una red de profesionales comprometidos con la atención a las familias de personas con problemas de salud mental.
Mejor coordinación entre departamentos. El PAF ha reforzado la coordinación entre los dispositivos de salud mental de L’Hospitalet, Sant Boi y Granollers, así como la colaboración con asociaciones de familiares y recursos comunitarios. Esta coordinación ha permitido ampliar las oportunidades de apoyo disponibles para las familias y facilitar la continuidad del acompañamiento más allá de los servicios sanitarios.
Aumento de la calidad. Tras varios años de desarrollo e implantación, el Programa Transversal de Atención a Familias (PAF) se ha consolidado como un modelo estable de intervención familiar en salud mental. Durante los años 2024 y 2025 atendió a un total de 245 familiares distribuidos entre las áreas de L’Hospitalet, Sant Boi y Granollers. El programa integra tres intervenciones complementarias —grupo psicoeducativo, grupo de soporte emocional y grupo de terapia multifamiliar— y ha permitido ofrecer una respuesta más estructurada, coordinada y continuada a las necesidades de las familias.
Implicar a los grupos de interés. El programa implica directamente a familias, personas usuarias, profesionales, asociaciones de familiares y comunidad. Además, incorpora la participación de asociaciones y recursos comunitarios para dar continuidad al apoyo más allá de la intervención profesional.
Crear valor sostenible. El PAF ha consolidado una red estable de apoyo, formación y ayuda mutua para las familias, con un modelo transferible a otros entornos de salud mental.
Percepción de los grupos de interés. Las valoraciones de los participantes muestran niveles elevados de satisfacción y utilidad percibida en las distintas intervenciones del programa.
Rendimiento estratégico y operativo. Durante 2024 y 2025, el programa atendió a 245 familiares en tres territorios y ha demostrado capacidad de expansión y consolidación.
2021
Desde 2021 hasta la actualidad.
Sin especificar
Entre los aspectos que han contribuido al éxito del programa destacan la coordinación entre dispositivos y territorios, el trabajo interdisciplinario entre profesionales de diferentes ámbitos, la existencia de un itinerario progresivo de intervención y la colaboración con asociaciones de familiares y recursos comunitarios. Estos elementos han permitido ofrecer una atención más continuada y adaptada a las necesidades de las familias.
También ha sido clave incorporar mecanismos de evaluación continuada para analizar la participación, la asistencia, la satisfacción y la utilidad percibida de las diferentes intervenciones, facilitando la introducción de mejoras a lo largo del desarrollo del programa.
La experiencia acumulada pone de manifiesto la importancia de seguir avanzando en la medición del impacto sobre la carga emocional de las personas cuidadoras, el funcionamiento familiar y la participación comunitaria, con el fin de continuar adaptando el programa a las necesidades cambiantes de las familias y de la organización.
Alfredo Felices
El PAF incorpora los principios del modelo de recuperación y de los programas internacionales orientados a la promoción de los derechos de las personas con problemas de salud mental. Desde esta perspectiva, las familias dejan de ser consideradas únicamente como cuidadoras y pasan a ser reconocidas comoprotagonistas de un proceso de aprendizaje, adaptación y participación que influye directamente en el bienestar y la recuperación de sus familiares.
El programa también destaca por el uso sistemático de herramientas de evaluación y seguimiento, como la Escala de Sobrecarga del Cuidador Zarit y el cuestionario de funcionamiento familiar FF-SIL, que permiten conocer mejor la situación de las familias participantes y orientar futuras acciones de mejora.
Publicada el 31 ago. 2026
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