El Grup CHM Salut Mental ha creado los Grupos de Mejora Técnica (GMT), equipos multidisciplinares de carácter temporal cuya misión es implementar de manera coordinada las oportunidades de mejora identificadas en la organización. Mediante una metodología común, cada grupo trabaja con objetivos, responsables y plazos definidos, y se encarga del seguimiento de las iniciativas de mejora emprendidas y de su cierre formal. El modelo permite sistematizar la gestión de las iniciativas, reforzar la participación de los profesionales e incorporar cambios sostenibles al funcionamiento habitual de los servicios.
El Grup CHM Salut Mental, del que forma parte la Associació Centre d’Higiene Mental Les Corts, ha impulsado los Grupos de Mejora Técnica (GMT), equipos de trabajo multidisciplinares y temporales creados para abordar oportunidades concretas de mejora mediante una metodología común de gestión de proyectos. Cada grupo se constituye para desarrollar una mejora previamente identificada, con objetivos, responsables y plazos definidos, y se disuelve una vez alcanzados los objetivos y completada su implantación.
La iniciativa parte de la necesidad de reforzar los mecanismos de mejora continua de la organización y asegurar que los proyectos impulsados por los profesionales se desarrollen de forma estructurada, sean objeto de seguimiento y estén alineados con las prioridades estratégicas.
El proceso consta de las siguientes fases:
1. Identificación de la oportunidad de mejora
Todo empieza con la detección de una oportunidad de mejora por parte de profesionales, responsables de área o equipos directivos. A partir de la necesidad identificada, se constituye un GMT formado por los perfiles profesionales más adecuados para abordar el proyecto.
2. Definición y validación del proyecto
El GMT elabora un Project Definition Sheet (PDS), en el que se definen el alcance y los objetivos del proyecto de mejora, los beneficios esperados, los recursos necesarios, los responsables, los posibles riesgos y la planificación temporal. El documento se presenta a la Dirección para su valoración y validación antes de iniciar el proyecto.
3. Desarrollo de las actuaciones
Una vez aprobado el proyecto, el GMT pone en marcha las actuaciones previstas. Durante esta fase cuenta con el acompañamiento de un consultor experto, que proporciona soporte metodológico, ayuda a mantener el foco en los objetivos y favorece una aplicación sistemática de la metodología.
4. Seguimiento
Durante la fase de desarrollo, se realizan reuniones periódicas de seguimiento para valorar el grado de avance, revisar el cumplimiento de los hitos, detectar posibles desviaciones y establecer acciones correctoras cuando sea necesario. Este sistema permite mantener una comunicación fluida con la Dirección y favorece una toma de decisiones ágil y basada en información objetiva.
5. Cierre del proyecto
Una vez implantadas las actuaciones y alcanzados los objetivos establecidos, el proyecto entra en fase de cierre. El GMT elabora un informe final que recoge los resultados y los hitos alcanzados, las dificultades encontradas, las lecciones aprendidas y las recomendaciones para favorecer la sostenibilidad de las mejoras. Asimismo, se identifican posibles líneas de continuidad y las oportunidades de mejora surgidas a partir del proyecto.
Desde su implantación, la metodología ha permitido estandarizar la gestión de las iniciativas de mejora y favorecer la participación de los profesionales, la colaboración multidisciplinar y el seguimiento de los proyectos por parte de la Dirección. La experiencia acumulada ha llevado también a reforzar la documentación de los resultados y su comunicación durante el cierre de los GMT, con el objetivo de facilitar la transferencia de conocimiento.
Procesos más robustos. Desde la puesta en marcha de la metodología en 2024 se han constituido 18 Grupos de Mejora Técnica: 8 en 2024, 9 en 2025 y 1 en 2026. De ellos, 5 han finalizado, 4 se encuentran en fase de cierre y 9 continúan en desarrollo. Los cinco GMT finalizados han permitido implantar mejoras que se han incorporado al funcionamiento habitual de los servicios, entre las que destacan: • La identificación y sistematización del uso de instrumentos de valoración terapéutica. • La definición de una metodología común para la creación, desarrollo y evaluación de grupos terapéuticos. • La identificación, clasificación y ordenación de recursos comunitarios para facilitar su utilización por parte de los profesionales. • Otras acciones orientadas a mejorar la coordinación, la eficiencia operativa y la calidad de la atención.
Cultura de la organización y liderazgos (Responsabilidad social y buen gobierno de las organizaciones). La implantación de los GMT ha impulsado el establecimiento de un modelo común para desarrollar las iniciativas de mejora, combinando la participación de los profesionales con una metodología estructurada, responsabilidades definidas y mecanismos de seguimiento y rendición de cuentas ante la Dirección.
Implicar a los grupos de interés. La metodología incorpora a profesionales de los servicios, responsables de área y equipos directivos en el desarrollo de los proyectos, seleccionando los perfiles participantes en función de sus conocimientos y experiencia sobre la oportunidad de mejora abordada.
Rendimiento estratégico y operativo. La metodología establece mecanismos de seguimiento periódico que permiten valorar el avance de los proyectos, detectar desviaciones y adoptar acciones correctoras, además de reforzar la alineación de las iniciativas con las prioridades estratégicas de la organización.
2024
Sin especificar
Para favorecer el desarrollo y la sostenibilidad de los GMT, resulta clave definir claramente los objetivos desde el inicio, asignar responsables claros y establecer plazos realistas. También es importante seleccionar a los componentes de los GTM en función de su conocimiento del ámbito de mejora y proporcionar a los equipos acompañamiento metodológico durante el desarrollo del proyecto.
Xavier Millán
Los GMT constituyen un modelo transferible a otras organizaciones y sectores, ya que su implantación no requiere una tecnología compleja ni grandes inversiones y requiere básicamente una metodología común, liderazgo directivo y el compromiso de los equipos.
Su elemento diferencial reside en combinar el conocimiento de los profesionales sobre los procesos que deben mejorarse con una metodología estructurada de gestión de proyectos, desde la definición inicial hasta el seguimiento y cierre formal de cada iniciativa de mejora. Esta metodología ha permitido pasar de iniciativas de mejora más dispersas a un modelo homogéneo que facilita su priorización y seguimiento, la alineación con la estrategia de la institución y la rendición de cuentas ante la Dirección.
Publicada el 14 sep. 2026
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